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Epilio: que es, características, origen, principales autores y más

¿Qué es el subgénero epilio o epilión?

El epilio, también conocido como epilión, se refiere a uno de los tipos de composición literaria que hace parte del género épico, siendo además, uno de los más antiguos e importantes que se desarrolla durante el período helenístico, momento de gran auge para las obras literarias donde emergen nuevos estilos que se van configurando en la medida del trabajo de los autores de la época. 

Se trata de un poema de corta extensión cuya temática suele ser de carácter amoroso o de carácter mitológico que se compone de un solo episodio, siendo este, parte de una historia mucho más grande en el que se da una respuesta. 

Conoce más sobre el género épico

Significado del subgénero Epilión

El término epilio es derivado de epos en griego y se refiere a una pequeña composición literaria y épica, de carácter poético que se encuentra escrito a partir de hexámetros. 

Definición del subgénero Epilión

Se refiere a una composición corta escrita en hexámetros, cuya temática suele rondar el amor o la mitología. 

Origen e historia del subgénero Epilión 

La difusión del epilio tiene lugar durante el período helenístico, momento que estaba regido por una gran suma de formas poéticas que, aunque de corta extensión, se creaban en grandes cantidades por los más importantes poetas de la época, tales como Calímaco, uno de los poetas griegos exponentes de este subgénero literario, y que se convierte en el más importante referente para autores posteriores. 

El epilio vuelve a tomar fuerza a partir del Renacimiento, momento en el que el subgénero será tomado por humanistas en el latón, entre ellos Álvaro de Cadaval. Más tarde, hacia el siglo XVII, será desarrollado también por varios poetas de origen español, entre los que se encuentra el poeta y dramaturgo Luis de Góngora. Se tomará, posteriormente, en otras lenguas que le permitirán seguirse difundiendo, pasando por las manos también de ingleses como Shakespeare y Christopher Marlowe. 

Características del subgénero Epilio

Debido a su brevedad, las características de este subgénero son mucho más concretas. Veamos: 

Tema de composición: como vimos, el tema sobre el que se escribe el epilio será o bien de carácter amoroso, o de temas mitológicos, donde incluirá todo tipo de elementos y recursos reconocidos tradicionalmente. 

Forma de composición: el epilio, al seguir la forma poética, está escrito a partir de versos en  hexámetros. Su escrito debe rondar entre los 100 y los 600 versos. Es importante tener en cuenta que se trata de un poema con tintes narrativos, pues es un fragmento o espacio de una historia mayor a través de la cual resume o proporciona algún tipo de respuesta. 

Autores y obras más importantes

Uno de los autores más importantes que se reconoce dentro del subgénero del epilio o epilión, es Calímaco, poeta griego que inicia la tradición. Sería seguido de otros poetas como Teócrito, Euforión de Calcis, Mosco, más tarde en la literatura latina aparece Catulo, Virgilio, entre otros. 

Ejemplo del subgénero epilio 

El siguiente es un fragmento del epilio de Orfeo, escrito por Virgilio, una de las obras más representativas de este subgénero: 

“No te dejan tranquilo las iras de algún dios: 

purgas grave delito: el malandante Orfeo

te suscita estas penas en nada merecidas,

si el hado lo consiente, y se venga con saña

por la esposa perdida. Pues aquella muchacha,

mientras de ti escapaba precipitadamente

por la margen del río a una muerte segura,

no vio ante sus pies una enorme culebra

que entre las altas yerbas guardaba la ribera.

Mas entonces el coro de sus amigas Dríadas

las cimas de los montes llenó con su clamor;

y lloraron las cumbres del Ródope y el alto

Pangeo y la tierra de Reso belicosa

y los Getas y el Hebro y la ática Oritia. 

Orfeo, consolando sus amores perdidos, 

a ti dulce esposa, con la cítara hueca,

a ti junto a sí mismo en playas solitarias, 

a ti al despuntar el día te cantaba, 

a ti en su caída. Se adentró, incluso,

en las fauces del Ténaro, por la entrada profunda

de Plutón, y allí, entre negros espantos, 

llegó hasta los Manes por bosques tenebrosos

y hasta el rey terrorífico y hasta los corazones

que con ruegos humanos no saben ablandarse.”