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Romance: qué es, cómo nace, características, tipos, estructura y más 

¿Qué es el subgénero del romance?

Es uno de los subgéneros más importantes del género épico, que se distingue de los demás por ser un relato extenso, escrito en prosa y especialmente de ficción, dado que crea un mundo imaginario en el que los personajes se enfrentan a una serie de acontecimientos dentro del mundo de lo maravilloso. 

El primer romance del que se tiene información sería el de Jaume Olesa, dado que se encontraron fragmentos de su obra.

Significado de subgénero romance

El término -romance- procede del francés roman, que hace referencia a una teoría de la literatura de carácter ficcional, un relato escrito mayormente en prosa que pone en evidencia un mundo imaginario. El vocablo tiene origen en la Edad Media, donde inicia la producción de obras de este tipo que llegan a vincularse e incluso confundirse con la novela. Por ejemplo, en el castellano, la distinción entre los dos subgéneros suele hacerse a partir de la novela y la novela corta. 

Definición de subgénero romance

El romance es un tipo de poema que hace parte de la tradición oral y que sólo fue posible rescatar a partir de recopilaciones escritas en libros que recibían el nombre de -romanceros-. Es así que los romances son poemas de carácter narrativo que pueden incluir una gran variedad de temáticas, de manera que puede ser cantado o recitado por los juglares que continúan con la difusión de su contenido a dónde van, pues estos eran artistas que iban contando historias, en este caso romances, a donde iban a cambio de dinero o alimentos. 

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Historia y origen del el romance épico 

Entre los siglos XI y XII inicia el desarrollo de este subgénero que, posteriormente, recibe esta denominación con la expansión y traducción de las obras. Es así que inicia la consolidación de los subgéneros en Francia hacia finales del siglo XII y empiezan a difundirse por otras zonas, de manera que los temas de otras regiones empiezan a viajar a través de la escritura de estas obras. Sin embargo, sentar el nacimiento del romance en un momento y espacio específico, ha sido muy difícil, pues algunos lo sitúan basados en los modelos de la Antigua Grecia. 

Este será un espacio que se desarrollará con la imprenta, donde los autores si bien podían hablar un nuevo idioma, la prosa tenía la posibilidad de experimentar ritmos nuevos. No obstante, los primeros romances aparecen como una moda que emerge gracias a la imprenta y que se empieza a desarrollar a partir de este momento. 

Se considera que muchas de este tipo de obras fueron fuente de inspiración para el desarrollo de comedias del género dramático, especialmente durante el Siglo de Oro, dada la importancia que tiene el aspecto emotivo dentro de la composición de los romances. 

Características del subgénero romance

Ahora veamos algunas particularidades de este subgénero épico: 

Trama central: el eje central del romance se suele relacionar directamente con las aventuras, en las que el héroe vive una serie de acontecimientos hasta que por fin podrá encontrarse con la mujer que ama, también conocida como la dama. Luego de esto suele haber una separación de los amantes con otra serie de aventuras que conducen progresivamente hacia el final de la historia, sin embargo, el subgénero trabajó y desarrolló muchas otras variaciones que ampliaron el panorama de las aventuras. 

Tipo de contenido: otro aspecto básico del romance es la variedad de temáticas que puede abordar en su contenido, además de tener una estructura que le permite poder narrar una gran variedad de sucesos que se van a seguir manteniendo gracias a la tradición popular de forma oral y que incluso, llegan hasta la actualidad.

Recursos textuales: una de las características más importantes del romance es que suele incluir una gran cantidad de recursos entre los que incluye la repetición léxica, la repetición variada, la aliteración fonética, construcciones paralelas, similes y comparaciones, imagenes de carácter sensorial, es decir, que corresponden a un sentido en particular, incluyen el realismo, el diálogo, finales determinantes y cortes bruscos, entre muchos otros más. 

Recursos extratextuales: son otra serie de herramientas que pueden traer un sentido mucho más cargado e incluso influir en el significado, por ejemplo las localizaciones temporales a partir de una fecha religiosa o un espacio significativo, la localización de la acción en relación con un espacio específico cercano a un punto de referencia natural, por ejemplo, entre otros. 

Música: otro aspecto que conviene señalar es la música, dado que las tonadas del romance son populares. Son tonadas que están compuestas por dos frases melódicas, donde la primera presenta una cadencia que se suspende, mientras que la otra es conclusiva. También hay romances que tengan fraseos mucho más largos, e incluso puede aparecer una repetición de versos. 

La figura femenina: particularmente, la mujer puede aparecer como la imagen fiel y desgraciada, aunque en ocasiones también aparece de forma maliciosa y vengativa, es decir, puede ser o bien inocente, dócil y noble, o fuerte, valiente y calculadora. Sin embargo, estas imágenes pueden variar, dado que los romances pueden hacer parte de un contexto distinto siempre que se componen, de manera que la figura femenina no siempre es presentada de la misma manera, pero no por ello pierde importancia dentro del romance. 

Distinción con la balada europea: una de las principales diferencias radica en que la balada opta por el realismo, mientras que el romance se enfoca en lo fantástico, con una inclinación más evidente a lo emotivo. 

romance

Estructura del subgénero romance

Una de las particularidades del romance, tiene que ver con la estructura, la cual sigue un carácter narrativo en el que es posible distinguir varias partes. Entre ellas: 

Inicio: plantea una situación de inicio en el que se presentan los personajes, especialmente los protagonistas de la historia y dan pie para iniciar la travesía que deben vivir para llegar a su cometido final. 

Nudo: en esta área, como cualquier relato narrativo, existe un eje central que complica toda la situación de los protagonistas, donde se enfrentan a una serie de obstáculos que los ponen en peligro o en conflicto. 

Resolución: es la parte final del texto que está definido por el curso que tomó la historia a partir del conflicto en la parte inmediatamente anterior. Se desarrolla luego de la complicación para proponer una solución que bien puede ser positiva o negativa e incluso, algunos autores prefieren dejarla sin un final claro. 

A partir de esta primera organización, aparecen otras estructuras del romance, que son: 

Romance escena: se enfoca en el momento más emotivo o dramático de toda la historia. Este espacio tiene un principio y un final que no tiene interrupciones o hechos adicionales que giren la historia, sino que tiene pie para el desarrollo del conflicto con un final abierto. 

Tipos de subgéneros del romance

Con el paso del tiempo y las creaciones de autores de la época, se fueron desarrollando varias modalidades del romance, de forma que se pueden identificar los siguientes tipos: 

Romance histórico: son romances en los que el contenido se enfoca en aspectos de la historia o bien se trata de héroes legendarios que hacen parte de la historia nacional y a quienes se les atribuye una especial importancia para la posteridad. También se suelen llamar romances legendarios porque incluyen las hazañas de los héroes. 

Romance fronterizo: como su nombre indica, serán romances que narran acontecimientos y situaciones que tuvieron lugar en la frontera, en específico con los moros durante la época de la Reconquista. 

Romance tradicional: también se les conoce como romances tradicionales, de ciegos o vulgares. Narran situaciones de hazañas de bandoleros, crímenes o hechos que son  sensacionalistas, como por ejemplo los milagros. A menudo es un tipo de romance que se incluye en los romances históricos, aunque también aparecen en otros como los romances novelescos. 

Romance carolingio: son un tipo de romance se basa en los cantares de gesta procedentes de Francia. 

Romance lírico: es un tipo de romance que le permite mucha más libertad al escritor, dado que se deja en función de la imaginación y es el artista quien escribe de acuerdo a su propio gusto. A menudo suelen estar presentes rasgos sentimentales y subjetivos que sustituyen ciertos detalles menos dramáticas como sucede dentro del cantar de gesta. En esta modalidad quedan por fuera los elementos narrativos, se enfoca en la acción inmediata y el contexto también se suprime. 

Romance novelesco: y finalmente esta modalidad de romance que puede tener incluidos una gran cantidad de temas que se inspiran, la mayor parte de las veces en el folclor de origen español. 

Autores y obras más importantes del romance

Si bien aparecen autores como Jaume Olesa, quien se considera que es el primer autor de romances debido a los fragmentos que se encontraron de su obra, los expertos discuten este tema atribuyendo como representante a Cervantes, basándose en la composición oral que realizó, dado que se discute sobre si los romances eran poesía o historias por su carácter narrativo y composición, de manera que se debate sobre el contenido de la obra Don Quijote. 

Ejemplo del subgénero romance

El siguiente es un fragmento de una de las más antiguas versiones de la obra Romance de Fontefrida, una de las obras más importantes del romance, sin embargo no se tiene la fecha al menos cercana de su composición ni el nombre de su autor: 

Fonte-frida, Fonte-frida,

Fonte-frida y con amor,

do todas las avecicas

van tomar consolación,

sino es la tortolica

que está viuda y con dolor.

Por allí fuera a pasar

el traidor de ruiseñor:

las palabras que le dice

llenas son de traición:

—Si tú quisieses, señora,

yo sería tu servidor.

—Vete de ahí, enemigo,

malo, falso, engañador,

que ni poso en ramo verde,

ni en prado que tenga flor;

que si el agua hallo clara,

turbia la bebía yo;

que no quiero haber marido,

porque hijos no haya, no:

no quiero placer con ellos,

ni menos consolación.

¡Déjame, triste enemigo,

malo, falso, mal traidor,

que no quiero ser tu amiga,

ni casar contigo, no.