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Consejos para decorar con reproducciones de arte: obras en el hogar

Más allá de la decoración 

Las obras artísticas son sin duda uno de los atractivos más importantes si pensamos decorar un espacio de nuestra casa, pues además del confort del hogar, también procuramos crear un sitio visiblemente agradable y que en últimas, se convierte en el reflejo de nuestra personalidad con los colores, artículos y sobretodo, con la decoración.

Sabemos que elegir una obra en particular no es sencillo, pues además de ser interesante, también debemos tener conocimiento de lo que elegimos y no dejarnos guiar solo por lo que su apariencia representa. Es por ello que si estás pensando en elegir una reproducción de arte para decorar tu casa, debes tener en cuenta lo siguiente. 

Claves para decorar con reproducciones de arte

Cuando hablamos de una reproducción artística, estamos hablando de una reproducción que parte de una obra de arte y que se puede realizar en técnicas como óleo, acuarela, acrílico, entre otros, de esta manera obtenemos una representación lo más fiel posible a la obra original. Ahora, ¿cómo decorar con ella?

Elige la obra 

Cada obra artística nos evoca o inspira algo, por ello el arte es parte esencial de los seres humanos y nos acompaña en distintos aspectos de la vida. La obra que elijas debes también sentirla, debe comunicarte algo, ansiar contemplarla, inspirar tranquilidad, paz, etc. Son muchas las formas de conectar con una obra. Si estás indeciso aún, entonces conviene hacer una búsqueda por las reproducciones de los cuadros de grandes pintores, y así, recorrer sus trabajos, experimentar lo que te producen y encontrar aquella que hará parte de tu hogar. 

Ten en cuenta el estilo

Si después de una búsqueda general aún no tienes algunas obras preseleccionadas, una buena forma de hacerlo es eligiendo un estilo. Durante el desarrollo del ser humano, a la par inició la historia del arte, razón por la que es posible encontrar muchas escuelas, tendencias, estilos, épocas, contextos, movimientos y aspectos que marcaron las formas de creación artística y las motivaciones de los autores, razón por la que puedes remitirte a ellos para encontrar una obra con un mensaje o un estilo particular con el que te sientas cómodo, y que a la vez, siga la línea de estilo de tu hogar. 

Considera el espacio de ubicación 

Las dimensiones de la obra desempeñan un papel fundamental a la hora de ubicarla, pues es necesario encontrar el espacio ideal. Si ya tienes pensado el lugar al que irá, entonces puedes tener idea de su tamaño. En caso de que no, puedes empezar a buscar el lugar correcto para ponerla. Lo que recomendamos es que busques un espacio visible y amplio, preferiblemente una pared sin muchos artículos cercanos donde la obra pueda ser la protagonista, en caso de que imagines una obra de gran tamaño en una pared sin algún artículo. 

Juega con los colores 

Una técnica de decoración que sigue funcionando muy bien es tener en cuenta los colores del cuadro para ubicarlo en casa. Muchas personas se basan en ello para la decoración o los eligen basados en los colores que usan, de esta manera crean una armonía en el espacio, usando artículos de colores similares con los que combinan. Esto hace que la obra de arte, además de tener en sí mismo un espacio, jugue con los demás objetos para un equilibrio visual creando también un ambiente acogedor. 

Prueba con acompañantes 

Una de las ventajas del arte y la decoración, es que podemos personalizar nuestros propios espacios; elegir una obra que sea protagonista o bien, varias de ellas que creen un espacio ideal para nosotros. Por ello y de acuerdo a tus gustos, puedes elegir acompañar una reproducción de arte con algunas otras que sigan su paleta de colores, por ejemplo, que cuenten una historia, que sean del mismo autor, etc. Las posibilidades son muchas. 

Una vez una obra artística toque una pared, esta ya no será la misma, sin duda tendrá ahora un nuevo significado y más si está en nuestra casa. Es por ello que elegirla y que se integre a nuestra vida, debe ser una prioridad a la hora de decorar, pues debe comunicarnos algo, despertar sensaciones o hacernos disfrutar con el simple hecho de contemplarla.