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Texto científico: qué es, características, estructura, tipos y más

¿Qué es un texto científico?

Hablamos de textos científicos cuando nos referimos a todos aquellos textos escritos que contienen información relacionada con conceptos, teorías u otra serie de temas que tienen bases en el conocimiento científico, razón por la que están escritos siguiendo un lenguaje técnico especializado para el público al que se dirigen.

que es un texto científico

Con frecuencia se trata de un tipo de texto que surge como resultado de un proceso investigativo, en el que se registran distintos datos y aspectos relacionados con ello. Se presenta de manera organizada y sistemática en la que se añaden conclusiones, resultados, descripciones de procesos, datos, entre otra serie de elementos fundamentales.

Aquí puedes conocer más sobre los textos no literarios

Características principales de un texto científico

Pasemos a ver los rasgos más importantes de los textos científicos y que nos permiten distinguirlos de otros tipos dentro de los textos no literarios. Entre ellos encontramos los siguientes:

Objetivo principal

La finalidad de este tipo de textos consiste en la transmisión clara, concreta y precisa de información que recolecta resultados de una investigación relacionados con un tema que vincula a la comunidad científica y en este sentido, al público que comparte el interés. Es por ello que está construido con un vocabulario concreto.

Lenguaje del texto

Uno de los rasgos más importantes de este tipo de textos está relacionado precisamente con el uso del lenguaje, dado que los textos científicos emplean términos técnicos o un léxico especializado que corresponde al área en específica en el que se desarrollan. Así, encontramos que las áreas sobre las que se suele manejar este lenguaje están relacionadas con campos como la física, la química, las matemáticas, etc.

Resultado de un proceso

Generalmente, el texto científico es producto o es información recolectada de un trabajo sistemático o un trabajo metódico en el que se ha analizado un fenómeno, elemento o situación siguiendo una serie de principios e hipótesis. Cada uno de estos elementos es crucial dentro del proceso y por ello debe estar registrado dentro de un texto científico.

Carácter objetivo

Otra de las características más importantes de este tipo de textos es el carácter sobre el cual se desarrolla, dado que hablamos de un carácter completamente objetivo en el que el texto se basa en información concreta, datos que pueden verificarse, así como elementos propios de la realidad. Es por ello que, dada la especificidad de la información que se comparte el carácter subjetivo se reduce en lo máximo posible dentro de los textos científicos.

Mención de métodos

Los textos científicos, dentro de la información que comparten, deben incluir también cuáles fueron los métodos seleccionados y aplicados en el proceso de investigación. Esto permite dar cuenta de cómo funcionaron, así como también los resultados que cada uno de ellos les arrojó.

Distinción con el texto técnico

A menudo se confunde el texto científico con el texto técnico, aunque es posible encontrar varias diferencias entre ellos. Entre las similitudes está el uso del lenguaje, por ejemplo, pero el texto científico explica y describe de manera detallada un proceso de investigación que posteriormente le va a permitir exponer cuáles fueron los resultados que se obtuvieron, mientras que el técnico se inclina por la explicación de otros procesos especialmente enfocados en el ámbito tecnológico.

Estructura de los textos científicos

Este tipo de textos cuentan con una estructura compleja que puede variar fácilmente de acuerdo a la temática, área y necesidades particulares del autor para presentar la información, además de la adaptación a distintos formatos. Veamos la estructura general que incorpora:

Título del texto

En esta primera parte es necesario situar el título, el cual refleja el tema sobre el que se va a exponer en el texto científico. En muchos casos, dado el carácter científico del texto, los autores suelen colocar el título en inglés y en el idioma propio del autor, dado que suelen ser recursos que se comparten, difunden y sirven de base para otros procesos investigativos.

Resumen

En un breve espacio, el autor presenta un resumen que introduce al público lector a la información que se va a desarrollar en el texto. En esta sección se debe mencionar de forma concisa el tema central del texto, así como también se deben señalar algunas ideas principales para que el lector pueda identificar si se trata de un texto de su interés o no. Con frecuencia los autores añaden palabras claves.

Introducción

Es una sección un poco más amplia en la que se presenta una perspectiva general acerca del tema sobre el que se va a centrar el desarrollo del contenido. El lector podrá conocer de entrada y de forma más amplia, todos los procesos que se van a adelantar, así como podrá conocer el punto desde el que parte la investigación, además de sus posibles aproximaciones.

Contenido

Es la parte central del texto en el que se desarrolla todo el proceso. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que en este tipo de textos no se suelen manejar las divisiones por capítulos, pues su orden sigue una forma lógica y objetiva que no deja espacio para las divagaciones sino que sigue su conexión. Finaliza con una serie de resultados y conclusiones sobre el proceso de investigación, además de señalar los aspectos más importantes.

En esta parte, si el autor quiere dividirlo, puede incluir los métodos y materiales empleados, la toma de datos, resultados y discusión en la que se plantean los resultados que se obtuvieron de acuerdo a la hipótesis con la que inició el texto.

Agradecimientos

Aunque no es un requisito de este tipo de textos que se aplique siempre, si los autores o el autor quiere realizar un agradecimiento, generalmente, lo hacen para referirse a las instituciones o personas que fueron fundamentales en el desarrollo de la investigación.

Anexos

En esta última parte se debe incluir todo el material de apoyo que fue recolectado y usado durante todo el proceso. Para ello, el autor debe hacer una recopilación de este, seleccionando el más importante y necesario para complementar el texto. Así, es posible que en los anexos encontremos recursos como gráficos, fotografías, tablas, mapas, entre otros.

Bibliografía

Esta es una de las secciones más importantes. Aquí debe ir todo el material de archivo en el cual se consultó para el desarrollo y ejecución de cada uno de los métodos de investigación y en general, el proceso. A menudo se tratan de libros, otros textos científicos, artículos, archivos de investigaciones previas o relacionadas, entre otros.

Finalmente, algunos de los textos de este tipo suelen incluir autorizaciones de divulgación de la información, en particular cuando se trata de terceros, empresas o pacientes. Esta autorización puede ubicarse en la parte inicial del texto o al final y expresa el uso exclusivo de los datos.

Elementos para la elaboración de un texto científico

Elementos clave para la elaboración de un texto científico

Cerramos este apartado sobre los documentos científicos con una serie de aspectos muy importantes que se deben tener en cuenta a la hora de elaborar este tipo de textos, sobre todo por el público al que va destinado. De esta forma, presentamos los siguientes:

Plantear a quién se dirige el texto

Si bien sabemos que se trata de un texto científico que está dirigido a personas que comprenderán muchos de los temas y términos que se van a usar, este punto se refiere a una distinción mucho más precisa del público al que nos dirigimos. Es decir, pensar directamente a quién nos vamos a dirigir y en este sentido lo que vamos a decir, pues de acuerdo a la información y el lector podremos estructurar el texto de manera que se presente de manera organizada para su lectura y comprensión.

Lluvia de ideas

Además de la información en concreto que vamos a agregar, entre datos y demás información, se recomienda realizar una lluvia de ideas de manera que podamos identificar la información que puede acompañar cada uno de los apartados, creando conexiones entre las ideas siguiendo el esquema y la información exacta que se comparte.

Escritura de borradores

Lo ideal es que la escritura de este tipo de documentos no sea única para producir un texto final, sino que podamos escribir un primer borrador sobre el cual con la lectura y revisión juiciosa, podamos realizar los cambios necesarios para mejorarlo. Muchos autores lo definen como dejar “descansar” el texto, pues al escribirlo y al revisarlo después de unas horas o unos días, la lectura será mucho más objetiva y podremos identificar posibles falencias de conexión que faciliten una organización adecuada de su contenido.

Incorporar la información necesaria

Otro aspecto que debemos considerar es que el texto debe incluir toda la información que sea explícitamente necesaria. Uno de los errores más frecuentes, sobre todo en este tipo de documentos es la adición de información que no conecta con las ideas principales del contenido o de la que se puede prescindir porque puede llevar por otro camino el objetivo del documento. Es por ello que se debe ser preciso y comunicar lo que se necesita decir de acuerdo a la intención del texto.

Escritura científica

Además del uso de términos y demás palabras propias del medio, como lo mencionamos previamente, se recomienda llevar una escritura concisa, clara y fácilmente aplicable a los datos e información que se quiere presentar. Esto implica evitar cualquier tipo de palabra que delegue un lenguaje coloquial y con ello, la eliminación de recursos literarios que generen ambigüedad en las ideas que se presentan, pues las expresiones que se usan deben llevar a un único significado.

Para conocer más acerca de otros tipos de texto, textos no literarios y demás, recuerda que en nuestra sección de literatura podrás encontrar una gran cantidad de información que te será de gran utilidad.