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Texto expositivo – qué es, características, estructura, tipos

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¿Qué es el texto expositivo?

Se entiende por texto expositivo aquellos tipos de texto cuyo objetivo principal es el de informar temas que son de interés general, aunque estos no están orientados a un tipo de público especializado. Sin embargo, presenta de forma objetiva un tema específico o asunto para presentar datos o conceptos concretos acerca de él.

texto expositivo

Además de la transmisión de información, los textos expositivos también aportan una serie de conocimientos directos sobre distintos contenidos de acuerdo al tema que está tratando. A la vez comparte la facultad de ser un texto explicativo porque en su interior insiste en aclarar la información que presenta con los datos que menciona.

Aquí puedes conocer más sobre los textos no literarios

Características principales de los textos expositivos

Es momento de pasar a ver algunos de los rasgos más importantes de este tipo de textos y que comparten todos aquellos que se incluyen en esta categoría:

Precisión de la información

Para que un texto expositivo cumpla su función informativa, principalmente, debe usar términos y palabras concretas que sean precisas con la información que se plantea informar, así como también tener una organización clara sobre la cual se pueda ir desarrollando para comunicar correctamente al receptor.

Uso de recursos literarios

El texto expositivo se caracteriza por el empleo de recursos o figuras literarias objetivas en su desarrollo. De este modo tenemos que usa elementos como lo son las definiciones, las enumeraciones, las comparaciones, también los ejemplos, entre otros, que le facilitan la exposición de la información, la explicación y en esta medida la comprensión del público con respecto a la información que presenta.

Organización de la información

Si bien cada texto de esta modalidad debe tener la estructura que mencionamos, existen otros elementos que se pueden incluir en la organización del contenido. Así, encontramos que puede organizarse de manera deductiva desde lo más amplio a lo específico, de manera inductiva partiendo de lo específico para llegar a lo general, de manera lineal, de manera cronológica basada en un elemento histórico, planteando un problema o una organización numerada.

Ejemplos de texto expositivo

Dentro de los ejemplos de este tipo de texto, encontramos los textos escolares, enciclopedias que hacen parte de los textos de carácter divulgativo, aunque también encontramos trabajos de grado y otros artículos que hacen parte de los textos de carácter especializado, los cuales implican conocimientos previos.

Estructura de los textos expositivos

La forma en la que están organizados este tipo de textos suele también compartirla con otros tipos de texto, los cuales permiten que su comprensión siga una línea coherente de información para facilitar el proceso de comprensión:

Introducción

En esta primera parte, el texto expositivo plantea el tema que se va a abordar en su desarrollo. Así mismo debe incluir información acerca del enfoque sobre el cual va a desarrollar la información y mencionar aspectos fundamentales.

Desarrollo

Esta es la parte central del texto no literario en el que se expone de manera organizada con un lenguaje claro, toda la información relacionada con el tema que se está abordando y que se anticipó en la parte de la introducción.

Conclusión

El texto expositivo finaliza con una síntesis de la información que se ha presentado de acuerdo a los objetivos o planteamientos hechos en la introducción. A la vez debe mencionar cuáles son los aspectos más importantes en cuanto al tema elegido.

Tipos de texto expositivo

La forma en la que se dividen este tipo de textos radica principalmente en el nivel de complejidad que tenga su contenido, y en esta misma medida también del nivel de comprensión que sea necesario para la información que se está manejando. Así, podemos clasificar el texto expositivo en dos tipos:

Texto expositivo divulgativo

Este tipo de texto está orientado para un público muy amplio, razón por la que no exige conocimientos específicos con respecto a la información que se va a presentar de forma previa.

Texto expositivo especializado

Por el contrario, en esta sección encontramos todos aquellos textos que están destinados a un público especialista en una materia en concreto. Suelen incluir un vocabulario técnico con términos relacionados con el tema que trata.

Consejos para escribir un texto expositivo

Consejos para escribir un texto expositivo

Este es uno de los tipos de texto más complejos dentro del campo de los no literarios, pues implica una construcción que permita dar claridad a varias ideas con las que se busca una correcta comprensión por el público. Es por ello que aquí reunimos algunos aspectos clave que se deben tener en cuenta al momento de elaborarlo:

Claridad sobre el tema

Es importante que el autor no solo tenga la información a la mano, sino que además comprenda y sea claro para él, el contenido en su totalidad. Mientras mayor claridad y comprensión haya sobre el tema, mejor será la exposición de la información, pues se hace una explicación consciente, argumentada y sustentada en conocimientos base para ello.

Uso de párrafos

El uso de párrafos es muy importante en este tipo de textos en específico, pues a través de ellos se pueden construir una serie de ideas que den forma a la argumentación en general. Es por ello que la distribución de la información en distintos párrafos facilita la profundización y explicación de cada concepto, dato o tema que se esté tratando. Es claro que entre un párrafo y otro debe haber algún tipo de conexión.

Recursos y material

La búsqueda de recursos sobre los cuales se pueda consultar sobre la información que se presenta, constituye uno de los elementos más importantes dentro de la planeación de escritura. Por ello recomendamos que si se deciden usar, se busquen fuentes de autoridad y reconocimiento que aporten credibilidad y peso a la información. Esta información debe ser presentada, si se quiere, al final del texto, pero siempre mencionada para evidenciar una investigación profunda y dominio del tema.

Revisión del borrador

El texto escrito por primera vez no será el texto terminado, de hecho se recomienda usarlo como primer borrador para empezar con todas las correcciones a las que haya lugar, pues es necesario hacer varias lecturas de este. Es necesario que durante esta revisión se identifiquen aspectos como la repetición de palabras, uso de términos sin ideas conectadas, oraciones o explicaciones innecesarias o que desvíen la atención del lector sin utilidad, entre otras posibles falencias. Es el período de limpieza del texto.

Una lectura en voz alta es una excelente forma de ponerse en el papel del lector y verificar si la información está organizada de manera correcta con los términos adecuados para su comprensión. Si se cuenta con un poco tiempo, conviene someter el texto a una especie de “descanso” en la que la siguiente revisión sea después de al menos un día para aplicar una observación más objetiva.

Para conocer más acerca de otros tipos de texto de esta categoría o simplemente para seguir conociendo más del mundo literario, recuerda que puedes visitar nuestra sección de arte para ir a otros aspectos de este campo artístico.

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