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Epístola: qué es, definición, tipos de carta, origen, cómo escribir una carta y más

¿Qué es el subgénero de la epístola?

La epístola, también conocida como la carta, es uno de los subgéneros más importantes del género didáctico, dado que su intención primordial es la de tejer una comunicación entre quien escribe la carta, que se convierte en el remitente, y a quien va dirigida, que sería el destinatario. El contenido de la carta es muy variado, todo dependerá de lo que quiera comunicar el emisor. 

Muchos expertos coinciden en que la epístola es una mezcla entre la correspondencia privada y un discurso de carácter público. Las cartas dirigirse a un tipo de audiencia en específico, una situación o momento determinado. 

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Significado del subgénero epístola

El término epístola, proviene del latín epistŏla, y este, a su vez, del griego epistolḗ, que hace referencia a -carta-. Mientras que epístola está formada por el prefijo epi, que hace referencia a “sobre” y del lexema “stole”, que significa -colocar-. Es así que se define como una carta, escrita en prosa o composición poética en el que el autor se dirige a alguien o a un grupo en específico. 

Definición del subgénero epístola

Epístola es sinónimo de carta y hace referencia a un tipo de texto que busca establecer un canal de comunicación a través de la forma escrita, siendo el medio de comunicación más usado en toda la historia de la humanidad. A menudo la carta es usada con la intención de expresar ideas, pensamientos, sentimientos, deseos, etc. 

epístola

¿Cuál es la función de la epístola?

Es la forma de comunicación más usada, se usa con el fin de comunicar de forma directa y clara sentimientos, emociones e ideas en relación a un receptor en específico o un grupo de personas. Además de los fines expresivos, también puede tener fines prácticos, esto dependerá de la intención comunicativa que tenga el emisor. 

Historia y origen del subgénero epístola

El nacimiento de la carta tiene su sede de origen en el Antiguo Egipto, pues era parte de la labor que realizaban los escribas, personas destinadas a la escritura, contabilización y clasificación de tipos de textos escritos de la época. A su vez, sus escritos eran organizados en un género literario de la época llamado Sebayt, una especie de instrucciones que se enfocaba en enseñanzas éticas que datan del siglo XXV a.C. 

Es así que reunirá una gran cantidad de epístolas creadas, entonces, por escritores y filósofos de gran importancia para el desarrollo literario y cultural como Platón, Epicuro, Filóstrato, Juliano, San Pablo, Séneca, entre otros. De otro lado, los Santos Padres griegos también serán escritores de grandes números de epístolas, entre los cuales se encuentra San Juan Crisóstomo, San Gregorio Nacianceno, San Basilia, San Gregorio de Nisa, entre otros. 

Particularmente durante esta primera etapa de surgimiento de la epístola, se empiezan a establecer las principales características del subgénero literario, caracterizado por su cercanía en estructura al diálogo pero con un grado más alto de elaboración. Es así que en este primer momento las cartas contienen un estilo simple, se usan expresiones de amistad, se adecúan de acuerdo a la persona que las recibe, son concretas y cortas, mantienen temas propios con un estilo simple. 

Durante el Siglo de Oro se convierte en un recurso frecuente entre los escritores, como Garcilaso de la Vega, sin embargo, logra mantenerse cultivado por otros autores como Voltaire, donde poco a poco tendrá mucha más importancia por las posibilidades de expresión que permite, esto pese a que en la actualidad su uso se haya reducido sustancialmente. 

Características del subgénero epístola

Ahora veamos cuáles son las características principales de la epístola: 

Forma de composición: es un subgénero que usa con frecuencia la primera o la segunda persona para escribir, es así que puede considerarse como una modalidad de conversación de tipo oral que se presenta de forma escrita, razón por la que está llena de una espontaneidad particular en la que el autor escribe de forma natural expresando lo que desea comunicar. 

Elementos poéticos: otro de los aspectos que debemos tener en cuenta es que las cartas tienen, con frecuencia, elementos poéticos, como por ejemplo la presencia de metáforas, preguntas retóricas, símiles o comparaciones, discursos dirigidos a alguien ajeno al contexto, paradojas u otros recursos que generan esta imagen poética variada. 

Párrafos obligatorios: en muchos casos se convierte en una de las reglas más importantes, dado que son necesarios para marcar y dejar en claro los cambios de pensamiento que van surgiendo en el desarrollo de la epístola. La extensión depende de lo que se quiera decir, pero son muy importantes para establecer estos cambios y expresar las distintas ideas de lo que se desea expresar. 

Partes del subgénero epístola

Aunque si bien el formato o la estructura depende del tipo de carta que se escriba y a quién esté dirigida en específico, a menudo se dice que su orden ocasionalmente surge a partir del impulso emocional cuando se está escribiendo, especialmente cuando se trata de cartas que expresan sentimientos o ideas que la mente no deja pasar. Sin embargo, es posible reconocer un orden que suele estar presente en su composición: 

Apertura: en esta primera parte, especialmente en la zona superior derecha, la mayoría de las veces, el autor deja allí sus nombres o bien los nombres o el nombre de la persona a la que se va a dirigir seguido de un saludo. 

Cuerpo: en esta parte el autor establece la introducción de la epístola, expresando todos los puntos que desea plantear y presentar, terminando con ideas concretas que, en algunos casos, dejan abierta la puerta a una respuesta, pues muchas culminan con preguntas hacia el receptor. 

Parénesis: aunque no siempre suele estar presente, se trata de una especie de instrucción moral que bien puede ser resultado de lo que se dijo en el cuerpo de la carta y a la que se invita al receptor. 

Cierre: el autor procede a terminar la carta con un saludo final y manifestando sus deseos hacia el receptor, ya sea de respuesta, gratitud, felicitación o despedida. 

Tipos del subgénero epístola

De acuerdo a la intención comunicativa del autor, es posible identificar varios tipos de cartas o epístolas, de manera que en cada una de ellas la estructura puede presentar variantes que se fijan a la espontaneidad del autor. Estos son los tipos de epístola que existen: 

Carta de amistad

Es un tipo de carta que implica un mayor grado de intimidad, donde la relación del emisor y el receptor es mucho más cercana. Es uno de los tipos de carta de carácter personal que se caracteriza por la espontaneidad del contenido, en el que surge el aprecio y se manifiesta cariño. 

Carta de divulgación

Este tipo de epístola se distingue porque cuenta con una audiencia mucho más amplia, dado que va dirigida a un tipo de público variado. Es así que suele ser divulgada a través de otros medios de comunicación como el periódico. 

Carta informativa

Como su nombre indica, es una carta cuya intención principal es la de dar a conocer una información en específico a una audiencia muy amplia. Cuenta con un estilo cortés, formal y directo en el que no hay presencia de imágenes poéticas y cariñosas, está escrito con una estructura establecida. Su contenido puede incluir información para la comunidad, acuerdos, anunciar convocatorias, manifestar decisiones y cambios, etc. 

Carta familiar

Suelen ser uno de lo tipos de carta más frecuentes, especialmente en ocasiones como navidad, año nuevo, cumpleaños, bodas y demás encuentros importantes en los que se tiene a algún familiar a distancia. Son cartas que contienen una gran cantidad de afecto y pueden ir dirigidas a alguien en específico de la familia o a grupos familiares completos. 

Carta literaria

Son tipos de cartas que suelen estar contenidas dentro de una obra literaria. Incluso muchas obras de este tipo suelen estar compuestas por una serie de cartas que integran un texto, como por ejemplo Goethe, quien compone una obra a partir de epístolas en las que los personajes ponen en evidencia sus sentimientos, ideas y pensamientos en relación con la historia. 

Carta comercial

Son cartas que se desarrollan en medio de fines comerciales. Este tipo de epístolas cuentan con una estructura fija y manejan un estilo reducido, concreto y de presentación cortés y formal. 

Carta de agradecimiento

Como su nombre indica, son cartas que se escriben con el fin de manifestar agradecimiento. Suelen estar escritas en un formato estructurado, son formales y de tipo cortés a quien se dirigen. 

Carta social

Son cartas que cuentan con un interés en común, son similares a las cartas informativas, sin embargo se distinguen por estar escritas a una comunidad en específico a quien se le manifiesta agradecimiento. 

Carta de pésame

Son cartas que expresan el apoyo y la comprensión por el fallecimiento de una persona cercana a quien se escribe la carta. Suelen ser una voz de acompañamiento para el familiar de la persona que ha fallecido. 

Carta o epístola bíblica

Son cartas dirigidas a grupos específicos de personas. En esta modalidad se encuentran las cartas que enviaban los apóstoles a comunidades cristianas. Hacen parte del Nuevo Testamento, donde eran enviadas por San Pablo, Santiago, Judas, Juan y Pedro. Dentro de la liturgia de la misa, suelen tener especial importancia al ser leídas por fragmentos. 

subgénero epístola

 

¿Cómo escribir una epístola?

Saber escribir una carta, seguir una estructura sencilla que nos permita expresar lo que deseamos teniendo en cuenta el destinatario, es una herramienta de mucha importancia debido a la necesidad de comunicación en cualquier formato, sea físico o digital. Por ello, a continuación veremos paso a paso cómo escribir una carta. 

  1. Define la presentación de tu carta

Lo primero es definir el formato que tendrá la carta, es decir, si se trata de una carta formal o una carta informal, ya que de ello dependen varios factores de desarrollo. Las cartas formales están dirigidas a personas en un contexto profesional, legal o comercial, de manera que usan un lenguaje cortés y concreto. Mientras que las cartas informales suelen estar dirigidas a amigos, familiares, pareja sentimental, conocidos cercanos, etc., por ello su contenido puede variar y expresar afecto. 

Las cartas formales se deben escribir en computador e imprimirse para entregar, también puedes escribir en el computador una carta informal, aunque esto no es estrictamente necesario. 

  1. Datos iniciales 

Ahora vamos a empezar a escribir. En la parte inicial se debe escribir la fecha del día en que se escribe o se envía, seguido de la dirección, especialmente si se trata de una carta formal, lo que también debe incluir el nombre de la empresa o la entidad a la que se dirige, seguido de la persona que recibirá o a quien va dirigida específicamente la carta. 

  1. Escribe el saludo 

Teniendo en claro la persona a la que va dirigida la carta, es momento de escribir el saludo. Si se trata de una carta formal, entonces puede ir acompañado de palabras como “Estimado (a)”, seguido de su nombre o el apellido, como se prefiera. Puedes incluir el cargo que desarrolla si es una carta formal. 

  1. Desarrolla el contenido 

A diferencia de las cartas informales, las cartas formales, es decir, las que tienen una intención concreta, seria y delicada, inician con la declaración de su propósito, es decir, anuncian la intención y la razón de la carta, mientras que las informales pueden empezar con saludos extendidos en los que se expresan sentimientos, ideas, se evoquen pensamientos, etc. 

  1. Cierra la carta

Durante el desarrollo del contenido se va llegando progresivamente al cierre de la carta, la parte que irá finalizando con saludos cordiales y despedidas serias, si se trata de una carta formal. O bien, si es una carta informal, finalizará con una despedida mucho más emotiva que exprese a profundidad deseos y sentimientos. Podemos agregar, en cualquier caso, una despedida acompañada del nombre del destinatario. 

       6. Arregla la epístola 

Una vez la hayas terminado, revísala una vez más para asegurarte de haber escrito lo que deseabas, posibles fallas ortográficas y demás. En lo que resta, sólo será cuestión de prepararla, doblarla y ponerla dentro del sobre que, posteriormente marcarás con los datos de la persona a la que va dirigida o bien sólo tu nombre como emisor de la epístola. 

Ejemplo del subgénero epístola

El siguiente es un fragmento de la epístola de San Pablo a Filemón, la cual es posible encontrar en la Biblia: 

“Carta de Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo”

A Nuestro hermano, a Filemón, nuestro querido

compañero de trabajo, a nuestra hermana Apia,

a Arquipo, fiel compañero en nuestras luchas,

y a toda la comunidad que se reúne en su casa:

“Tengan gracia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús el Señor. Doy gracias sin cesar a mi Dios, al recordarte en mis oraciones, pues oigo alabar el amor y la fe que te animan, tanto hacia el Señor como en beneficio de los santos. Ojalá esa fe se vea en las obras y manifieste todo lo bueno que tenemos en Cristo. Pues tuve mucho gozo y consuelo al tener noticias de tu caridad, ya que nuestros hermanos se sienten confortados por ti. Por eso, aunque tengo en Cristo plena libertad para ordenarte lo que tendrías que hacer, prefiero pedírtelo por amor. El rogante es Pablo, ya anciano, y ahora preso por Cristo Jesús, y la petición es para mi hijo Onésimo, a quien transmití la vida mientras estaba preso. Este Onésimo por un tiempo no te fue útil, pero ahora te va a ser muy útil, como lo ha sido para mí. Te lo devuelvo; recibe en su persona mi propio corazón…”