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Oratoria: qué es, significado, tipos de oratoria, características, cómo escribir y presentar oratoria

¿Qué es el subgénero la oratoria?

Se trata de un discurso oral, pues hace referencia al arte de hablar en público. Es uno de los subgéneros más importantes del género didáctico en el que elementos como la precisión y la elocuencia son esenciales para el desarrollo de la oratoria, dado que tiene como función la persuasión de quien escucha sobre un tema en particular. 

Particularmente se diferencia por basarse en un proceso teórico que tiene como finalidad motivar el ánimo de un grupo de personas de acuerdo a la inclinación de un tema que es argumentado o una idea que es expuesta por la persona que da el discurso, la cual recibe el nombre de orador. 

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Significado del subgénero oratoria

El término oratoria proviene del término en latín directamente oratorĭa u orare, que significa -hablar en público-. Es así que se refiere al arte de hablar en público, cumpliendo con un valor imprescindible en el proceso: la elocuencia y la persuasión, donde el punto de vista que se expresa ante un público determinado es comprensible y atractivo. 

Definición del subgénero oratoria

La oratoria puede definirse como el arte de hablar con persuasión y elocuencia. Es un subgénero literario formado a partir del discurso con la intención de persuadir a la persona que escucha el contenido. Es así que se constituye como el arte de la persuasión usando la palabra, construido a partir de un conjunto de principios que garantizan la correcta emisión y recepción de lo que se quiere decir. 

oratoria

¿Cuál es la función de la oratoria?

Principalmente el objetivo de la oratoria es la persuasión de la persona a la que se dirige, es por ello que es posible diferenciar este subgénero de otros procesos de la comunicación de tipo oral. En este sentido, podemos plantear otra serie de objetivos secundarios a partir del tipo de oratoria, como por ejemplo y uno de los más importantes es la enseñanza, así como la exposición de argumentos, movimiento de creencias religiosas, cambio de emociones o puntos de vista, entre otros. Se considera una herramienta de gran poder en los ámbitos en los que se desarrolla. 

Historia y origen del subgénero oratoria

La oratoria surge en Grecia, donde era usada como una herramienta que permitía lograr el poder político. Es así que la oratoria se empieza a considerar un tipo de habilidad imprescindible para quien aspira al cargo, lo cual constituía, entre otras cosas, alcanzar uno de los elementos para ser una figura ideal. De ahí que otras figuras políticas, empresariales, religiosas, académicas, públicas y del área del entretenimiento, empezaran a desarrollar la oratoria para conseguirlo. Sócrates funda la escuela oratoria en Atenas y es quien determina que el orador es un ser humano con ideales altos y que está debidamente instruido con el fin de garantizar el correcto desarrollo y gestión del estado. 

De esta manera, era un arte que requería la enseñanza para poder desarrollarse, labor que era realizada por los rétores en las escuelas. A partir de ello surgieron tres escuelas del arte de la palabra: la aticista basada en la concisión dentro del discurso, la asianista que se enfocaba en la abundancia de la palabra y la escuela rodia, la cual buscaba la brillantez de lo que se decía a partir de un equilibrio de elementos. 

El primer orador de quien se tiene información fue Apio Claudio el Ciego, una figura política del siglo III a.C. Se dedicó a la escritura de discursos en lengua griega con fines políticos, los cuales eran mencionados en el interior del Senado y eran creados para ser publicados. 

Características del subgénero oratoria

Para profundizar en este subgénero, es necesario identificar las siguientes características: 

Categoría de disciplina: si bien la oratoria es una actividad o forma de comunicación que se encuentra dentro del ser humano y que busca la persuasión o el convencimiento de las ideas del otro, en realidad toma gran fuerza porque se consolida como una disciplina establecida, dado que cuenta con principios y reglas que atienden a su función. 

Uso de preguntas retóricas: es uno de los elementos más frecuentes de la oratoria en la que se formulan preguntas sin que necesariamente se obtenga una respuesta. También son conocidas como interrogaciones retóricas, las cuales buscan reforzar el punto de vista que se está exponiendo ante el público para conducirlo a su argumento y su reafirmación. 

Cambios en la voz: otro aspecto fundamental de la oratoria tiene que ver con los cambios que se ejercen en la voz. Teniendo en cuenta que se trata de un proceso comunicativo verbal, el orador realiza inflexiones y cambios de tono en la voz a partir del tema que esté tocando, la intención y la formulación del texto que menciona, haciendo énfasis en conceptos de forma lenta, por ejemplo, para garantizar la claridad de la idea en la memoria de quien escucha. 

A quién se dirige: dado que existen distintos tipos de oratoria en la actualidad, la persona en específico a quien se dirige la palabra varía en función de esta modalidad. Por otro lado, el orador puede referirse a una cantidad no determinada de personas, dado que se puede referir a una sola persona o bien a un grupo de más de dos o tres personas. 

Otras formas: a partir de la oratoria empiezan a desarrollarse otras modalidades que se realizan a partir de la situación, como por ejemplo los discursos de despedida, de bienvenida, de invitación, discursos fúnebres, discurso de agradecimiento, conferencias y demás formas de comunicación oral que transmiten un mensaje en concreto en función del contexto. 

Partes del subgénero oratoria

La organización a la que se rige, en este caso, dependerá propiamente del discurso que se desarrolle dentro de la oratoria, de manera que se debe tener en cuenta el siguiente orden: 

Introducción  del subgénero oratoria

En esta parte se presenta la información que se va a mencionar a partir de una introducción corta o una pequeña presentación que incluya, si es el caso, una presentación de la persona que va a hablar, su nombre y actividad principal. 

Desarrollo del subgénero oratoria

Aquí inicia de principio a fin las ideas principales que se quieran expresar, desarrollando cada una de ellas y brindando la mayor cantidad de información posible. Durante el desarrollo del tema, como mencionamos, se pueden realizar inflexiones de la voz como el tono, el ritmo, la altura, el volumen, entre otras alteraciones que mantienen fija la atención del espectador. 

Conclusión del subgénero oratoria

Al final de cada presentación, el orador cerrará el tema a modo de conclusión, en el que se reafirma la idea principal de la presentación, o bien se destaca el objetivo que se haya fijado en la parte inicial. En este sentido, se presentan de forma concreta las ideas más importantes para dejar en claro la perspectiva de ellos y los objetivos. 

Tipos del subgénero oratoria

En la actualidad podemos identificar diferentes tipos de oratoria entre los que encontramos los siguientes: 

Oratoria social

También conocida como oratoria ceremonial o augural, consiste en un tipo de oratoria que se realiza dentro de espacios en los que se desarrollan ceremonias, de manera que cuentan con una gran afluencia de público específico dentro de las reuniones y ceremonias. 

Oratoria política

Es la más conocida y hace referencia a todo el campo político en relación con las figuras que hacen parte del gobierno. Es usada con el fin de expresar ideas y decisiones, donde la oratoria logra persuadir a los demás ciudadanos según el punto de vista que tenga la persona. Uno de los ejemplos más comunes y cercanos sucede en épocas de elecciones, donde los participantes se dirigen con mayor frecuencia al público para exponer sus propuestas, esencialmente. También es conocida bajo el nombre de oratoria persuasiva. 

Oratoria judicial

Este tipo de oratoria se desarrolla especialmente en el área jurídica o el campo de la jurisprudencia en la que se realizan debates y exposiciones orales en las que participan abogados, jueces y fiscales. Es un tipo de oratoria ligado a lo racional y no a lo imaginativo, de manera que el uso de términos es sumamente importante, así como una visión objetiva manejando un lenguaje concreto con base en el derecho como ciencia. 

Oratoria pedagógica

Hace parte del arte de hablar en todo el campo de la educación, de manera que se desarrollará en figuras como educadores, docentes, catedráticos y demás figuras participantes dentro de las instituciones y el mundo académico. El uso de la oratoria es fundamental para la transmisión de conocimientos de forma eficiente a un grupo de estudiantes, así como la exposición de información en el proceso formativo. 

Oratoria religiosa

También conocida como oratoria sacra, es aquella que se desarrolla durante sermones en los que se dicta la palabra según la Biblia o cualquier otro tipo de libro religioso. 

¿Cómo escribir y presentarse como orador?

Uno de los aspectos más importantes del arte de hablar y persuadir, tiene que ver con que, en sus inicios especialmente, primero se escribía lo que se iba a decir, pues la escritura permite una visualización de la información para destacar lo más relevante y todo aquello que no debe dejarse de lado. Como en la antigua Grecia, la oratoria es un proceso que requiere de una planificación y preparación, por ello se debe tener en cuenta lo siguiente: 

  1. Elección del tema 

Lo primero es elegir el tema del que se va a hablar. Recuerda que este puede variar en función de la modalidad o el tipo de oratoria. Si bien lo ideal es abordar un tema interesante, lo cierto es que posiblemente no se trate de un tema nuevo, sin embargo existen muchas formas de hacerlo interesante, sobre todo cuando se fija el eje central sobre el que gira la presentación, es decir, la idea que defiendes y la perspectiva que vas a exponer sobre ella. 

Si queda a tu libre elección, puedes optar por un tema que te apasione y del que te sientas emocionado por saber más. 

  1. Investigación profunda 

Hablar de un tema implica conocer del tema, por ello, una vez se haya elegido, se debe realizar una investigación profunda acerca de él. Esta investigación debe estar respaldada con fuentes y referencias importantes, en recursos como libros, documentos, archivos, entrevistas, si es el caso, entre otros. Toda esta información debe estar escrita y debes poder verla para resaltar las ideas más importantes y aquellas que se deben desarrollar de forma más detallada. El documento, así no se vaya a presentar físicamente sino que será tu herramienta de estudio, debe estar redactada muy bien y con la mejor ortografía, pues la forma en la que esté allí determina cómo será leído e interpretado. 

  1. Plantea tus ideas 

Siguiendo la línea anterior de la investigación, la cual debes tener a la mano, es necesario que plantees una tesis a partir de la cual puedas estructurar todo el discurso, manteniendo un eje central concreto. Una tesis constituye una idea clara y concisa a través de la cual se representa el argumento, de manera que las ideas que se desarrollen deben girar entorno a la resolución y ponerse como objetivo esa tesis. 

Una de las claves para ello es que la tesis debe transmitir al público la idea clara que vas a exponer, de forma que debe presentarse de forma directa. Esta debe ser una oración concisa que deje en claro una postura o idea en relación con el tema. Se recomienda que la tesis sea presentada con tres puntos principales que se discutirán. 

  1. Conocimiento de las pautas

Cada espacio de presentación del discurso, como hemos visto a partir del lugar y el tipo de oratoria que se maneje, cuenta con una serie de pautas que determinan las reglas de presentación, por ello conviene conocerlas con anterioridad para organizar toda la presentación que como orador vas a ofrecer para garantizar una correcta formulación de ideas y espacios. Distribuye el contenido muy bien y resalta todo aquello que debe quedar en claro para el público al que te vas a dirigir. 

  1. Escritura del discurso 

Una vez hayas elegido el tema, has realizado la investigación, has planteado las ideas y tesis, y además conoces las pautas del espacio para la oratoria, es momento de desarrollar el discurso escrito. Si bien todos escribimos de manera distinta, lo ideal es mantener una estructura de organización siguiendo las partes de la oratoria: introducción, desarrollo y conclusión. 

Empieza por las ideas principales de acuerdo a la tesis que has establecido. Divide el tiempo de desarrollo para todos los puntos, de manera que cada uno apunte a tu objetivo. Recuerda que es ideal que tu discurso esté respaldado con citas y referencias reconocidas. La introducción debe ser un punto de enfoque para el público, de manera que debes atrapar su atención desde el primer momento. 

  1. Presentación del discurso

Cuando hablamos de oratoria, nos referimos, también, al escrito original que hemos realizado previamente. Por ello, el texto escrito debe ser memorizado, lo que puedes hacer tomando sección por sección y luego uniéndolo completamente. 

Puedes ensayar antes frente a un espejo, evaluar tus movimientos, el tono de la voz y la correcta pronunciación de cada una de las palabras. De acuerdo a las pautas que conoces para el momento de la presentación, prueba usar un cronómetro que te permita medir cada participación y la cantidad de información que puedes mencionar. 

Recuerda que el contacto visual es clave para la oratoria, así como movimientos físicos sutiles que en lugar de distraer y desconectarte con el público, puedan unirte a ellos y permitirte llevar su atención. No olvides llevar la mirada a los grandes oradores, esto te servirá para tomar referentes y desarrollar tu propio estilo de oratoria. 

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Autores y obras más importantes del subgénero oratoria

Además de autores como Apio Claudio el Ciego, quien es considerado el primer orador conocido cuyos discursos estaban escritos con fines de propaganda política, también aparecen otros nombres importantes como lo son Marco Porcio Catón, Demóstenes, Marco Tulio Cicerón, destacado como uno de los oradores latinos más relevantes que mezcla escuelas dentro de su discurso y de quien se tienen discursos en la actualidad. De Cicerón resaltan obras de oratoria como “In Verrem”, “De lege Manilia”, “In Catilinam”, “Philippicae”, entre otras. Con el paso del tiempo y la diversidad de tipos de oratoria, además de los sectores donde empieza a desarrollarse, fueron emergiendo muchos más oradores, convirtiéndose en una habilidad necesaria para una gran variedad de disciplinas. 

Ejemplo del subgénero oratoria

El siguiente es un fragmento traducido del “Segundo Discurso contra Filipo”, escrito por Demóstenes y considerado uno de los oradores más importantes y representativos del subgénero: 

“Porque yo varones atenienses, discurro así: ¿De qué ha empezado Filipo a hacerse dueño, una vez concluída la paz? De las Termópilas y de la República de F6cida. ¿Por qué? ¿Qué uso ha hecho de ello? Ha elegido servir a los intereses de los tebanos y no a los de los atenienses. Pero, ¿por qué? Porque dirigiendo sus cálculos a su engrandecimiento y a subyugarlo todo y no hacia la paz, ni la tranquilidad, ni nada que sea justo, creo que ha visto muY bien que a nuestra ciudad y a un pueblo como el vuestro nada podía prometer ni hacer que le indujera a abandonar por vuestra ventaja personal ninguno de los demás países griegos, sino que, al contrario, teniendo en cuenta lo que es justo, huyendo de la infamia que representa una política semejante y previniendo todo lo que sea necesario, caso de que emprendiera algo parecido, os opondríais a él en forma tan enérgica como si con él estuvierais en guerra. En cambio pensaba -y así ha ocurrido- que los tebanos, a trueque de ciertas ventajas, le dejarían hacer cuanto quisiera en todo lo demás, y no sólo no intentarían nada en contra suya ni le detendrían, sino que harían la campaña junto a él si así se lo mandaba. Y actualmente favorece a los mesenios y a los argivos por las mismas razones. Lo cual es el elogio más grande para vosotros, varones atenienses.”