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Generación del 36: qué es, cómo se originó, características, autores y más

¿Qué fue la generación del 36?

La generación del 36 fue un movimiento literario que representa la primera generación de la posguerra en España. Este movimiento estará formado por una gran variedad de autores de distintos géneros literarios, entre ellos dramaturgos, novelistas y poetas, cuyas obras se caracterizan por el intento de transmisión de los sentimientos y emociones ante el objeto o la persona que se convierte en la fuente de inspiración.

generación del 36

En este sentido, hablamos de un movimiento que produce una literatura espontánea, natural, que fija como principal interés el ser humano y su realidad, a la vez que va en búsqueda de la experimentación para el alcance de nuevas formas. Este movimiento también fue conocido como promoción de 1936 o la primera generación de posguerra debido al momento en el que surge.

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¿Cómo se originó la generación del 36 en la literatura?

El movimiento, conocido como la generación del 36 surge entre los años 1936 y 1941 en España. En este momento, empieza su desarrollo de la mano de escritores de distintos formatos entre los que se encontraban novelistas, dramaturgos y poetas que habían vivido la Guerra Civil de su país. Sin embargo, es precisamente durante los primeros años en la dictadura franquista, que empezará la producción literaria del movimiento.

La generación del 36 incluye autores que nacieron entre los años 1905 y 1920, razón por la que viven en su propia carne las consecuencias de la Guerra Civil en términos de condiciones económicas, políticas y sociales que aquejaron por esta época al territorio español. De esta manera, la producción artística estará enfocada al retrato de las situaciones que vivía la sociedad, así como la censura y los malestares que experimentaba la población.

Es por ello que las obras de la generación del 36 están marcadas por la representación de ambientes grises que expresan la situación anímica de la población con la desolación y la miseria de la posguerra, así como también la resignación y el conformismo que experimentan sus autores.

Al finalizar el conflicto, muchos de los autores, especialmente de las publicaciones encuentran lugar fuera del territorio español, lugar en el que encontraron refugio muchos de los artistas de la generación. Es así que desde el exilio inician con la producción de obras, en especial la de aquellos que no estaban del lado del régimen, pues los que escribían y cuyos intereses coincidían con la dictadura, no corrían con el mismo peligro del exilio.

Desarrollo literario de la generación del 36

El marco en el que se desarrolla esta generación será determinante para las formas de escritura que adoptan los autores, sus intereses y elementos recurrentes. Es por ello que conviene llevar la mirada a las nuevas formas que experimentó el movimiento.

En particular, la poesía fue uno de los géneros con más crecimiento de esta generación, marcada por la intención de los autores del despertar de la conciencia, además de la creación de la poesía de propaganda que generó la aparición de dos tendencias en este campo. Estas fueron:

Poesía arraigada

De este lado tenemos una producción poética que iba encaminada de acuerdo a los intereses del régimen franquista, razón por la que sus creaciones iban afín con el régimen. Tenemos una poesía con tintes mucho más positivos que evidenciaban el nacionalismo como eje central, así como también la promoción del sentimiento patriótico. En esta línea, los autores incluían temas como lo eran la importancia de la familia, el amor y la religión.

Poesía desarraigada

Y de este otro lado tenemos otro tipo de poesía que fue desarrollada en mayor medida por poetas ausentes del régimen, muchos de ellos se consideraban poetas antifranquistas, de manera que sus temas ya no abogan por el sentimiento inspirado en la patria, sino que cuestionan y expresan su preocupación frente a la llegada de la dictadura de Franco. Esta poesía, en particular, tendrá un tinte mucho más crítico y se construirá en ambientes poéticos que dejarán ver el pesimismo de sus autores.

La poesía con mayor peso fue la poesía desarraigada del régimen, resaltando así una literatura mucho más comprometida que permitió distinguir la generación del 36 bajo esta calificación. Sus autores construyen una literatura que se compromete con la sociedad, maneja un espíritu crítico y expone sus preocupaciones.

Características principales de la generación del 36

Es momento de pasar a ver las características más importantes de este movimiento, las cuales consolidaron las bases de desarrollo de una cantidad importante de textos que emergieron de los distintos géneros, lo cual resulta una de las particularidades más importantes de esta generación. Entre ellas encontramos las siguientes:

Estilo sencillo

Los autores de la generación del 36 se caracterizaron por usar en sus obras un estilo con mucha sencillez, el cual estaba basado en un lenguaje mucho más espontáneo y natural. Este recurso permitió que los autores pudieran llevar a sus obras temas o aspectos humildes de lo que querían expresar y que serían comprendidos por el lector.

Es así que la generación del 36 es vista como un movimiento en el que el estilo literario fue mucho más realista, pues los autores se alejaban de estilos cultivados durante el vanguardismo en el que se apegan a las ensoñaciones literarias, para ir por un estilo mucho más humanizado que le permita un retrato mucho más cercano a sus condiciones sociales, políticas y económicas.

Poesía como herramienta

Este es un aspecto que no podemos dejar de lado de este movimiento, pues la Guerra Civil ocasiona que los poetas se activen en alguno de los dos bandos, de manera que inicia una gran producción de propaganda de tipo ideológica de quienes hacían parte del bando nacional, como de quienes pertenecían al republicano.

Transmisión de sentimientos

Uno de los rasgos insignia de esta generación estuvo marcado por la intención principal de sus artistas: la transmisión de sus sentimientos. Los autores querían que en sus obras se reflejaran sus propias emociones y sensaciones frente a la persona en la cual estaba inspirada la obra, o sobre el objeto que se convertía en su motivo de escritura.

Búsqueda de la innovación

Otra de las características que no podemos dejar de mencionar es que aunque si bien los autores buscaban reflejar sus propios sentimientos, la búsqueda por la experimentación y el uso de recursos que les lleven a implementar nuevas formas dentro de sus escritos, será otra de sus búsquedas más constantes.

Preferencia de la prosa

El uso mayoritariamente en prosa será un elemento frecuente dentro de los autores de este movimiento, aplicado no solo a la narrativa, en particular, sino también a los demás géneros en desarrollo por autores dramaturgos y poetas. Es decir, hablamos de obras que si bien pueden estar escritas en verso, no tendrán una armonía. Esto responde al uso de un lenguaje natural y espontáneo que deja de lado la medida.

Preocupación por el ser humano

El ser humano será un elemento de preocupación en las obras de los autores de la generación del 36. En este sentido, además de ser su principal instrumento, también está inclinado por la realidad que le rodea, de manera que estos dos elementos serán recurrentes dentro de la producción artística.

Delicadeza de los textos

La exposición de los sentimientos estará asociada con un tipo de lenguaje sumamente delicado y sutil que enriquece esta expresión, es por ello que los autores de este movimiento cuidan muy bien de aspectos como lo delicado, el orden y la pulcritud dentro de sus obras.

Características de la generación del 36

Autores y obras más importantes de la generación del 36

Entre los principales autores de la generación del 36, encontramos a poetas como Gabriel Celaya, Blas de Otero, José Hierro, Luis Rosales, Leopoldo Panero, Miguel Hernandez, Juan Gil Albert, Guillermo Díaz Plaja, Juan Panero, Luis Felipe Vivanco, Germán Bleiberg, José María Fonollosa, José Antonio Muñoz Rojas, José María Luelmo, Pedro Pérez Clotet, Rafael Duyos, Celso Amieva, Gabriel Celaya, Arturo Serrano Plaja, José Herrera Petere, Juan Vazquez, Blas de Otero, Carlos Rodríguez-Spiteri, entre otros.

En el campo narrativo y en la dramaturgia, destacaron autores como Antonio Buero Vallejo, Miguel Delibes, Camilo José Cela, Carmen Laforet, Gonzalo Torrente Ballester, además de otros autores que se incorporan durante y después de la Guerra Civil, como Juan Rof Carballo, Segundo Serrano Poncela, Juan Antonio Gaya Nuño, José Suárez Carreño, Jorge Campos, Fernando Allué y Morer, José Manuel Blecua, Dionisio Ridruejo, José Luis Cano, Ramón de Garciasol, Pedro Laín Entralgo, Juan López Morillas, José Luis Aranguren y Julián Marías.

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