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El retrato y autorretrato – Características, Representantes y Definición

¿Qué es El Retrato y Autorretrato?

Mientras que un retrato se refiere a cualquier pintura que represente una figura humana, un autorretrato se refiere a una pintura que represente al artista que la produjo. El autorretrato, ya sea producido en el medio de la pintura o de la fotografía, es su propio género de arte, como el del paisaje o la naturaleza muerta.

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Se pueden encontrar retratos en la mayoría de las casas señoriales, museos y galerías de arte, inclusive los hogares. Los retratos pueden ser pinturas, dibujos, esculturas o fotografías que registran la cambiante identidad y aspiraciones. En épocas anteriores, muchas personas tenían sólo un retrato pintado en su vida, si es que lo tenían, por lo que los artistas fueron seleccionados con gran cuidado y las expectativas eran altas.

Historia del Retrato y Autorretrato

A medida que se acercaba el siglo XVI, los artistas comenzaron a ponerse más en el cuadro, física, social y estilísticamente. Para entonces, el retrato se había vuelto más naturalista y más preocupado por el individuo. Durante el Renacimiento el género se benefició del heroísmo del artista y se hizo realmente popular con el aumento de la riqueza y el interés por la individualidad. 

El concepto de autorretrato se refiere a la historia de Narciso narrada en las Metamorfosis por el poeta latino Ovidio. Narciso era un joven fascinado por la contemplación de su reflejo en el agua. Durante mucho tiempo el autorretrato fue considerado como un subgénero menor del retrato.

Más allá de la introspección generada por el hecho de representarse a sí mismo, el autorretrato es una forma conveniente para practicar la propia técnica (el modelo más fácil de conseguir es uno mismo). Luego, en 1950 la palabra se admite oficialmente en el idioma francés y que por lo tanto se admite que el autorretrato es un arte.

Tipos de Retrato y Autorretrato

El retrato es un género gráfico cuyo propósito es representar de manera similar, a una persona. El autorretrato, es la representación de si mismo, y  no son el resultado de un encargo, a diferencia de los retratos. Este género permite que la persona se afirme como un individuo único y que pase por una verdadera exploración de sí mismo, porque todas las expresiones físicas pueden ser transcritas de alegría, locura, melancolía, asombro, sufrimiento.

El primer retrato del que se tiene conocimiento es de Juan II Le Bon (1319 – 1364), duque de Normandía y luego rey de Francia desde 1350, que  inaugura un género, ya que es la primera evocación directa de un retrato real, sin todos los accesorios y visto de perfil, como un retrato monetario.

El rey parece haber sido pintado con una notable preocupación por la caracterización física y un deseo de expresividad. Más tarde, los modelos serán representados desde tres cuartos o desde el frente. 

El retrato y autorretrato

Características del Retrato y Autorretrato

Los retratos son representaciones artísticas de personas, que pueden ser creados en cualquier medio, desde las tradicionales pinturas al óleo, a fotografías, esculturas e incluso medios mixtos. Los retratos pueden mostrar figuras parciales, normalmente mostrando la cabeza y los hombros, pero también pueden representar la figura completa. También pueden ilustrar a más de una persona, en un retrato de grupo o familia.

Cuando se hace un retrato el artista intenta mostrar la apariencia así como algunos elementos del  carácter. Los retratos a menudo se relacionan con un mensaje que el artista o la persona que encargó la obra desea transmitir, como la belleza de una hija cortejada por un rey o la riqueza y el poder de un monarca.

Legado de esta pintura

En el siglo XIX, creció el interés por comprender los sentimientos humanos. Los artistas también se preocupan por las emociones, creando retratos o autorretratos de naturaleza íntima, lejos del retrato oficial, alejándose a veces de la representación fiel. 

El autorretrato es, en efecto, de finales del siglo XIX la oportunidad para el pintor de contar su historia o al menos parte de ella. Para algunos, al igual que los pintores del siglo XIV, utilizan símbolos para personificarse. El objetivo ya no es describir su estatus social como lo hacían sus predecesores, más bien el objetivo es revelar una parte íntima de su vida o personalidad. Estos símbolos representan más el estado emocional o el relato anecdótico de su vida como artista que la imagen que desean dejar atrás.

El advenimiento de la fotografía trae una nueva apertura al arte del retrato. Sin embargo, muchos artistas siguen dibujando, pintando y grabando retratos y autorretratos. Igualmente, se vive en la actualidad, en una época de gran afición por los autorretratos, cada vez más conocida como la edad del yo.

Principales Representantes de esta pintura

El artista alemán Albrecht Durer fue posiblemente el primer maestro del autorretrato. En la primera mitad de su vida, Durer creó una serie de exquisitos autorretratos, el primero fue dibujado en punta de plata en 1484, cuando tenía sólo 13 años, en estas imágenes Durer construye  y modela  su identidad como artista.

Otro representante del arte del retrato y autorretrato es Rembrant van Rijn, quien creó una centena de autorretratos durante su vida, incluyendo pinturas,  grabados y dibujos en un lapso de 40 años. Muchas de las pinturas lo muestran posando en disfraces casi históricos, o mostrando caras de sí mismo. Curiosamente, los retratos reflejan algo de la cambiante fortuna de Rembrant, dificultades personales y financieras, además confirman su notable energía creativa incluso en medio de sus crisis personales.

Uno de los grandes del retrato es Vincent van Gogh que pintó más de 30 autorretratos entre 1886 y 1889. Su colección lo coloca entre los autorretratos más prolíficos de todos los tiempos. Como los viejos maestros, van Gogh se observó críticamente en un espejo y con una feroz expresividad creó autorretratos de una intensidad e inmediatez que revelaban algo interno al mundo exterior de la manera más vívida posible.

Todos los artistas han creado una serie de autorretratos a lo largo de sus vidas. Por ejemplo, las obras de Pablo Picasso muestran la evolución estilística del artista hasta su último retrato en 1972.